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El amor en la ciencia ficción y el Fantasy

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  No es sencilla la relación entre la Ciencia Ficción y el amor. En los orígenes de la C-F, el Space Opera y sus derivados, no había mujeres más que las rubias taradas, bronceadas, aburridas a ser rescatadas por el héroe de amplia barbilla. O, ahora que pienso, totalmente masculinizadas como Susan Calvin de Asimov. Sin embargo, no olvidemos que en el fondo, todo el quilombo entre el Doctor Frankestein y su monstruo era porque éste (el monstruo, no el doctor que tenía un fatto por ahí) quería una novia. Una de las ventajas de la cf es que permite extrañar (producir extrañamiento) sobre lo que consideramos natural. Así que en este 15 de febrero, ya pasado ese día de San Valentín que parece inventado sólo para que nos olvidemos de él, me puse a pensar libros de C-F cuyo punto central sea el amor, esto es lo que salió de mi memoria. Esta lista tiene libros que me transmitieron amor y otros que toman al amor como tema y no siempre es amor entre un hombre y una mujer. Si todos los hombre...

3 de amor y LIJ

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  "Allá a lo lejos, puedes escuchar a un amor de primavera que anda dando vueltas" Tanguito Cuando era chico existían los libros de amor, pero rozaban tangencialmente mi universo de lecturas para varones. Recuerdo  Papaíto Piernas Largas  (¿mmm, qué sería de Papaíto en 2014?), y no muchos más. Para mí, las historias de amor estaban entrecruzadas con las aventuras, las batallas y los duelos. Amores eran los de Sandokan y Mariana, los del Corsario Negro y la hija del Duque de Ventigimiglia y el Principe Valiente y Aleta. Al hacer este pequeño racconto que surge de directo de mis recuerdos infantiles, siento la voz de Leo Oyola: “King Kong murió por una rubia”. Y no eran amores tranquilos, ni románticos. Mariana moría y Sandokan enloquecía, vagando por la isla enceguecido. El Corsario Negro se debatía entre su amor y su venganza. Y Valiente cruzaba Europa con Aleta encadenada del cuello en castigo por sus supuestos crímenes. Y listo, eso es todo amigos. Luego vino la adolesc...

Los extrañamientos, reseña

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 Martín Blasco Alfaguara Juvenil Ilustración: Gualicho Edición: Violeta Noetinger A raíz de la compulsión casi obsesiva desarrollada en casa durante los últimos días acerca de la literatura fantástica, (como un juego de palabras: todorov, todorov, todo el día todorov). Y antes de ir a cumplir horario a mi escuela a la que no había que ir a cumplir horario pero que nadie me avisó, rebusqué en la biblioteca en busca de una novela fantástica. Me encontré con Los extrañamientos, que no es fantástica, pero es fantástica (¡cuac!). El nombre me remitía a algo fantástico, pero es una novela realista. La mejor definición la proporciona el autor entre las páginas: “Me encantaría que esta fuera una de esas historias solidarias donde con mamá llegamos a la Casa y se nos ocurre la idea genial de pintarla y todo sale bárbaro y ayudamos a los vecinos y ellos nos quieren y nos agradecen. Pero no. Nada de eso pasó. Quizás sea que los vecinos de la Casa en realidad no necesitan ayuda. O que los que ...

Breve racconto sobre ciencia ficción.

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  Ahora que se vino el veranito y da para caminar por las librerías de Corrientes, aprovechamos para hacer un post  decontracté  (tomá, que grosso como domino el francés!!) sobre algunos libros de ciencia ficción que pueden encontrar si revuelven bien y tienen suerte. En ciencia ficción dura actual (actual acá es diez años después que en EE. UU. y España) se destacan Greg Bear, Gregory Benford y David Brin. Estos tres últimos escribieron cada uno una precuela a la novela Fundación de Asimov. De Bear anda por ahí La radio de Darwin. Kim Stanley Robinson tiene muy buenos libros como Tiempos de arroz y sal que andaba saldado por Corrientes. Su trilogía sobre Marte (Marte Rojo, Marte Verde y Marte Azul) está a la altura de los clásicos de los 50 con la tecnología del siglo XXI. Neal Stephenson escribió La era de diamante (Manual ilustrado para jovencitas) que es una delicia post ciberpunk si el término sirve para algo. Después se mandó Criptonomicon y sus precuelas, donde esc...

¿Vos y cuántos más? Las batallas en el Fantasy

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  Cuando era chico y jugaba a la guerra con los playmobiles separaba los que conservaba sanos y los vestía con las armas que todavía no se me habían perdido. Esos eran los buenos; del otro lado, la mayoría, rotos, con remaches en lugar de espadas, sin pelo, etc. Sin comentarios… La cuestión de la ventaja numérica es central en los relatos heroicos. Si los buenos son más que los malos, tienen mejores armas y estrategia, apago la tele, cierro el libro y me voy a jugar un solitario de piedra, papel o tijera. Por otro lado, si la desventaja numérica es demasiada, la victoria final de los buenos estará tirada de los pelos, o dependerá de un resultado fortuito. De nuevo, me voy a jugar un solitario de tatetí. Obvio que la excepción es la Guerra de las galaxias, donde la Estrella de Muerte tiene su punto débil en su superficie, ¿quién la diseñó, C3PO? Pero bueno, es la Guerra de las galaxias y además para achuntarle Luke tuvo que usar la fuerza, que si no todavía está disparando. ¿Entonce...

Terry Pratchett (1948-2015)

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  28-04-1948/12-03-2015 Una vez me llevé un libro de una librería, sin darme cuenta y retrocedí dos cuadras para devolverlo. Supongo que alguna vez no habré devuelto un libro, pero fue por olvido y no con querer. Pero una vez robé cuatro libros, y de la manera más rastrera. Fui a la casa de mi prima y me hice el buenito sólo para pedirle libros de Terry Pratchett, sabiendo que nunca se los iba a devolver. Y nunca se los devolví. Y peor aún, no me arrepiento, porque eran libros de Terry Pratchett. Y los libros de Terry Pratchett son lo máximo de la vida. Eso fue hace más de quince años y Pratchett recién iba por su sexto libro de Mundodisco traducido al español. En esa época no existían las redes sociales y yo pensaba que Terry era nombre de mujer. Hace unos años, me dejé llevar por el entusiasmo y creé una miserable páginita de face en su honor, esto es lo que escribía en ese momento: “¡¡¡A lerrrrr, porrrr crrristo!!! Introducción al Mundodiscode Terry Pratchett. ¿Puede usted imagi...

Sorpresa y otros 99 cuentos, una reseña en 102 palabras

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  Reseña de Sorpresa y otros 99 cuentos   Autor: Eduardo Abel Gimenez Longseller ISBN:9789876833844 Páginas: 128 Tamaño: 195x135x60 mm. Peso: 165 grs. Encuadernación: RÚSTICA Este libro sorprende por dos motivos diferentes. Primero porque cumple su ambicioso objetivo, son 100 cuentos ordenados por cantidad de palabras (de 100 a 1). Segundo porque cada cuento, (o microcuento a medida que avanza la lectura) es sorpresivo en sí. Su final, su antilógica, sus personajes, que a veces reaparecen. La sensación de sorpresa produce una desazón en el lector: las cosas no funcionan como deberían, o no son lo que parecen, o hay algún cable cruzado en las relaciones de causa y efecto. Sensaciones difíciles de encontrar en la Literatura Infantil y Juvenil. Eduardo Abel Gimenez lo logra. ¡Bienvenido sea! (*) El prólogo del libro tiene 101 palabras, era imposible escapar de la tentación.